viernes, 27 de septiembre de 2013

El cuento rojo


El cuento rojo

Efraín Rincón Marroquín (@EfrainRincon17)

Los oficialistas pretenden enredarnos la vida con un cuento que ya nadie cree; son mentirosos de oficio. Desde hace rato están diciendo que es necesario la elección de un solo gobierno para garantizar el bienestar de la población. Es decir, los graves problemas que nos agobian se solucionarán si elegimos a los candidatos del PSUV: Presidente, Gobernador y Alcaldes. Sólo de esta manera, los recursos bajarán y serán invertidos en obras y proyectos que los gobiernos de oposición impiden realizar. Ese burdo chantaje tiene quince años y cada día estamos peor.

A nivel nacional, los oficialistas controlan absolutamente todo. Son mayoría en la Asamblea Nacional, manejan a su antojo el TSJ, el CNE, el Ministerio Público y la Contraloría General, la Defensoría del Pueblo, las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los cuerpos de seguridad, las empresas del Estado (PDVSA, Corpoelec, las hidrológicas, los institutos autónomos, las empresas básicas de Guayana, etc.); pregunto, ¿ese control total les ha valido para ser eficientes en el manejo del gobierno? Para nada. Cada día los problemas se agravan. El alto costo de la vida y el desabastecimiento se les escapó de las manos desde hace bastante tiempo; la inseguridad campea con absoluta impunidad y complicidad; la corrupción se ha convertido en un bastión sagrado de la revolución; las cárceles son un verdadero infierno; el servicio de electricidad no podía estar peor; los la vialidad del país es un desastre. Resultado: a mayor control mayor incapacidad y desidia.

A nivel regional, específicamente en el Zulia, Arias Cárdenas dijo que hacía falta un solo gobierno para salir del desastre de la gestión anterior. Pues bien, lo que observamos después de más de nueve meses de gestión rojita, es la parálisis del estado y el deterioro progresivo de lo que habíamos alcanzado en los últimos doce años. La inseguridad se multiplicó como arte de magia; los apagones son el dolor de cabeza diario; los bachaqueros y contrabandistas ganaron la pelea y los platos rotos los estamos pagando todos, con colas interminables para comprar alimentos de la dieta diaria que no aparecen en los anaqueles. Los servicios de salud pública están en el suelo; hospitales y centros clínicos sin insumos y con personal que despiden porque no hace falta. No terminan de asumir la competencia de administrar el relleno sanitario de Maracaibo y municipios circunvecinos. Los programas sociales de la gobernación fueron eliminados por unas misiones que ya no llegan ni benefician a los pobres. Todo se volvió pura cháchara; un solo gobierno quedó en frase hueca y en mayores males para los zulianos. Ni lavan ni prestan la batea.

Ahora vienen con el tema de Maracaibo. Necesitan la alcaldía para cumplir las metas trazadas por la revolución. ¿Cuáles metas? Porque lo que nos espera a los maracaiberos, en caso que gane el oficialismo, es más abandono, desidia y absoluta obediencia a los intereses del centralismo, en desmedro de nuestros derechos y legítimas aspiraciones. El caos nos arropará, sin que la alcaldía levante su voz y defienda al pueblo de los maltratos y penurias del gobierno. En esas circunstancias, todo quedará en familia, bajo el silencio y la complicidad de los enemigos rojos de la ciudad. Quieren la alcaldía para acabar con el progreso que hemos venido construyendo.

Por esas razones, necesitamos elegir una alcaldesa que garantice la consolidación del cambio de Maracaibo; con capacidad y voluntad para unir las fuerzas de un pueblo que se niega a profundizar el caos que nos ofrece el candidato del gobierno. Ese el reto que debemos asumir este 8-D.
Publicado en Versión Final el 27-9-2013.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Salto de Talanquera

Salto de Talanquera
Efraín Rincón Marroquín (@EfrainRincon17)
El salto de talanquera empieza hacerse costumbre en las filas de la unidad democrática, especialmente, en tiempos de elecciones. Sin un razonamiento objetivo y contundente, dirigentes “democráticos” se pasan a las filas del oficialismo de un día para otro y, desde esa nueva tribuna, descalifican con improperios la causa que con anterioridad defendían ardorosamente. Este cambio intempestivo de ideas y opiniones refleja la descomposición y banalización de la política venezolana de estos tiempos. El oportunismo político y la inconsistencia ideológica se constituyen en poderosas razones para practicar sin el menor rubor el salto de talanquera. Semejante comportamiento reproduce uno de los peores flagelos de la política, como es la mercantilización de las ideas. Razón tenía el británico Robert Walpole (1676-1745), cuando expresó “todo hombre –y mujer también- tiene su precio, sólo hace falta saber cuál es”, frase que recoge dramáticamente los propósitos oscuros y personales con los que ciertos dirigentes pretenden lucrarse de la política.
Resulta incomprensible que ciertos dirigentes rasgan sus vestiduras a favor del proyecto democrático, difundiendo con intensidad y vehemencia los abusos e injusticias de una revolución que se ha planteado secuestrarnos no sólo la libertad y el progreso sino la dignidad como seres humanos. Juran lealtad a un pueblo que merece un mejor destino; acusan al gobierno de sus corruptelas y tropelías, pero una vez que deciden sentarse en su mesa se les olvida absolutamente todo cuanto han dicho en su contra; se convierten en mansos corderos al servicio exclusivo del proyecto revolucionario. Pero lo más insólito que he escuchado decir a algunos de estos tránsfugas es que una cosa es apoyar a Capriles y otra muy diferente apoyar a Arias Cárdenas o Pérez Pirela. Para ellos las elecciones son como una suerte de menú al que le agregan o le quitan cosas dependiendo de los gustos y preferencias. Más simple y básico imposible, porque al final lo que cuentan son los reales o las prebendas exigidas en las negociaciones con los enchufados.
Corro el riesgo que puedan pensar que soy enemigo de las diferencias y divergencias dentro de la Unidad Democrática. Todo lo contrario. Respeto y valoro altamente la crítica que aporta dentro de la diversidad de criterios e ideas; de lo que si soy enemigo a ultranza es de la traición. Porque no puedo entender cómo los tránsfugas, especialmente en tiempos de elecciones, dan a conocer públicamente sus desacuerdos con el partido que abandonan para justificar su rebeldía, pero en vez de crear otros espacios orientados por las mismas ideas que hasta hace poco defendían con pasión –democracia, libertad, justicia social, pluralidad, respeto-, se arrodillan ante su antiguo adversario y se comprometen a luchar incondicionalmente por los postulados que despreciaban. Apreciados lectores, ¿cómo se llama esto?, ¿acaso no es una vil y asquerosa traición?
Lo que debemos tener muy claro es que el traidor traiciona mil veces porque esa es su visión de la política; en la primera oportunidad que se le presente salta de nuevo la talanquera y con el mayor desparpajo aduce las razones que lo motivaron a dar tan importante paso en su dilatada y honorable trayectoria política. No olvidemos nunca que “el traidor que fue traicionado, traicionará a su traidor”
Publicado en Versión Final el 20-09-2013

viernes, 13 de septiembre de 2013

Voto Castigo

Voto Castigo
Efraín Rincón Marroquín (@EfrainRincon17)
El país va por muy mal camino. La situación actual es dramática; los expertos pronostican que podríamos estar peor en los próximos meses. La bonanza económica que excusó por mucho tiempo los garrafales errores de la revolución, se evaporó. La crisis económica está arruinando la vida de los venezolanos. Nuestros estudios de opinión pública, al igual que otras firmas nacionales, proyectan que los problemas que más nos afectan personalmente son los socio-económicos. El desabastecimiento, el alto costo de la vida, el desempleo y la frase “el dinero no me alcanza para nada”, superan con creces a la inseguridad. Los problemas de la economía están acrecentando nuestra impotencia e indignación como ciudadanos de un país que se destruye poco a poco, a pesar que el barril de petróleo está rondando los 104 dólares aproximadamente. ¿Cómo entender que un gobierno que ha disfrutado de tan descomunales ingresos, someta a los venezolanos a penurias absolutamente inaceptables e injustificables?
La crisis económica está minando las débiles bases del gobierno. El último estudio de Keller y Asociados reveló que el apoyo de Maduro es de apenas 36%; IVAD en su encuesta de agosto plantea que siete de cada diez venezolanos perciben negativamente la situación del país. El legado de Chávez se apaga con el pasar de los días; el olvido del líder es abrumador, excepto en los discursos y parafernalias oficialistas. El pueblo está cansado y agobiado por tanta incapacidad e ineficiencia gubernamental. Sin embargo, frente a este caos protagonizado por Maduro y su combo, IVAD expresa que si hubiese elecciones presidenciales, Capriles lo aventajaría sólo por 4%. ¿Cómo explicar semejante paradoja?
Dependiendo del cristal con que se analice, las explicaciones pueden ser muchas. El gobierno dirá que esto es producto del colapso total del país que está ensayando la oposición y el imperialismo yanqui. Algunos opositores podrían pensar que todo está perdido porque el gobierno con sus trampas impide el cambio por la vía electoral. En todo caso, lo importante es tener claro que el gobierno sabe perfectamente que vive uno de sus peores momentos y va directo al barranco. Pero lo más importante es convencernos que sí hay salida, por difícil que parezca. Tener en cuenta que las cosas fáciles son efímeras y las soluciones de fuerza terminan siendo peor que la enfermedad.
Estoy convencido de los abusos y del ventajismo de este gobierno que no tiene escrúpulos de ningún tipo; pero también creo firmemente que si transformamos la indignación, la impotencia, la frustración y la arrechera en voto castigo al gobierno, seremos capaces de construir la fuerza indetenible para el cambio. Con el poder y la determinación de un pueblo no hay trampas que valgan. Ese es el discurso que debemos pronunciar para neutralizar las contradicciones generadas el 14 de abril. Si participamos con convicción y entusiasmo en esta campaña que se avecina y votamos multitudinariamente el 8-D, dejando a un lado las pequeñas diferencias y las preguntas que pretenden buscarle las cinco patas al gato, derrotaremos a este gobierno que fracasó totalmente. Capriles, la MUD, los candidatos a las alcaldía y concejalías, los dirigentes sociales, todos juntos, debemos iniciar una cruzada para fortalecer la vocación democrática de los venezolanos y convertir el voto en un arma muy poderosa en contra de aquellos que impiden el progreso y la transición hacia el cambio que legítimamente nos merecemos todos los venezolanos. No tenemos otra opción.
Publicado en Versión Final el 13-9-2013

viernes, 6 de septiembre de 2013

Feliz Cumpleaños Maracaibo Mía


Feliz cumpleaños Maracaibo Mía

Efraín Rincón Marroquín

“¡Que ladre y que muerda la tropa jauría, mientras yo te llamo con voces del alma, “mía”, a boca llena, Maracaibo Mía!” (Udón Pérez)

484 años de palpitante historia; 484 años de luchas que no acaban por la búsqueda de un mejor destino; 484 años de rebeldía contra quienes te niegan el progreso que con perseverancia y esfuerzo te has labrado. Para quererte Maracaibo, es necesario vivirte intensamente; contagiarse de tu gente, tu calor y de la brillante luz que el propio Reverón envidiaría. Tú eres la joya del lago que nació para ser libre y grande; tú sabes cobijar con gratitud  y cariño a tus benefactores y repudiar a los que vestidos de ovejas pretenden mezclarse entre nosotros para cumplir oscuros e inconfesables propósitos. Maracaibo, tú eres noble, leal y solidaria; sabia para desenmascarar a tus enemigos y para impedir que quienes olvidaron tus tradiciones y el fervor inconmensurable hacia la Chinita, nuestra Madre Celestial, utilicen tu nobleza para mezquinos objetivos, pues, nunca les ha importado tu presente y tu futuro.

El mejor regalo de cumpleaños que podemos ofrendarte es nuestro amor sincero y el compromiso infinito para hacerte una ciudad más humana, alegre, hermosa y libre; una ciudad moderna y agradable de la que nos sintamos orgullosos no sólo los zulianos sino Venezuela entera. Una ciudad que se sienta reivindicada por todo cuanto le has dado a tus amados hijos; sólo así podremos pagarte la inmensa deuda que tenemos contraída contigo, Maracaibo Mía. Hacen falta muchos más maracaiberos que te honremos, que trabajemos sin descanso para convertirte en la flor que engalana nuestros corazones. Desde nuestra posición de ciudadanos comunes es mucho lo que podemos hacer por ti. Rescatando el trato cordial, respetuoso y jocoso de nuestros antepasados, devenido en comportamiento agresivo, intolerante y muchas veces indecente. Respetando las normas de convivencia social que eleven nuestra condición de ciudadanos amantes de la limpieza, el orden y el ornato de nuestras calles y sitios públicos. Ciudadanos que apoyen proyectos y programas que mejoren nuestra calidad de vida y te coloquen como una urbe de referencia internacional, especialmente en el área caribeña; hombres y mujeres que les duela esta ciudad y den un paso adelante para defender en cualquier circunstancia tus supremos intereses.

Exactamente tres meses después de tus 484 cumpleaños, los maracaiberos tendremos una nueva cita electoral. Ese día, el 8 de diciembre, tendremos la responsabilidad de elegir la primera autoridad municipal; será una oportunidad estelar para demostrarnos que Maracaibo seguirá siendo el baluarte democrático de la nación o, por el contrario, formará parte de un sistema autoritario que desprecia nuestra idiosincrasia. Una oportunidad para votar por el progreso o sentarnos a ver cómo el atraso y la incapacidad destruyen lo que somos. Un día para dar un voto de confianza a quienes siguen luchando para rescatarte de las garras de los enchufados y corruptos, o para elegir a un extraño que sólo está aquí para acatar las órdenes de un gobierno que nos irrespeta porque jamás nos hemos doblegado a sus caprichos y pretensiones. En fin, un día Maracaibo Mía, para celebrar la maravillosa oportunidad que tendremos para seguir ganando, para vencer los obstáculos que cada día nos colocan en el camino tus enemigos; una nueva oportunidad para disfrutar más temprano que tarde la ciudad que soñamos junto a nuestros poetas, gaiteros y cultores populares. Feliz cumpleaños Maracaibo Mía; tu nobleza y lealtad seguirán siendo nuestra inspiración de lucha.
                 Publicado en Versión Final el 6-9-2013

miércoles, 28 de agosto de 2013

Tengo un sueño


Tengo un sueño

Efraín Rincón Marroquín

El mundo está celebrando el quincuagésimo aniversario del extraordinario discurso de Martin Luther King, “Y have a dream”, en ocasión de la multitudinaria Marcha de Washington del 28 de agosto de 1.963. El discurso del reverendo y líder negro se convirtió en el impulso definitivo del movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos. Luther King fue el inspirador de la lucha de las minorías que desembocó en la ley de los derechos civiles (1964) y en la ley del derecho al voto (1965), instrumentos legales que hicieron posible una sociedad más justa e igualitaria, derrotando al  racismo que contradecía los postulados de libertad e igualdad que proclamaron los fundadores de la nación norteamericana.

Así, como Luther King soñó con ver a niños blancos y negros jugando como amigos, habemos millones de venezolanos soñando cada día con un mejor país. Un país donde todos nos abracemos a pesar de las legítimas diferencias de opinión y de preferencias; un país donde el trabajo y la igualdad de oportunidades sean las únicas condiciones para progresar y dignificar nuestras vidas; un país donde la vida sea respetada y tenga el verdadero sentido que le da Dios al regalárnosla cada día; sueño con un país donde la justicia sea administrada conforme al imperio de las leyes y no a circunstancias e intereses políticos; una justicia al servicio del pueblo y no de una élite corrompida que la usa para criminalizar y perseguir la disidencia democrática, un país sin presos políticos; sueño con una nación donde jamás ningún venezolano tenga que emigrar a otras naciones en búsqueda de la justicia que aquí se le niega, o de un empleo digno que le permita desarrollar sus capacidades, sin sentirse menospreciados y desplazados por técnicos y profesionales extranjeros; sueño con un país sin gobernantes ni políticos corruptos, ni con funcionarios cómplices de sus tropelías, que roban no sólo las riquezas de la nación sino los sueños y el futuro de sus conciudadanos.

Sueño con una Venezuela auténticamente libre; donde el respeto y el diálogo franco sean la clave del entendimiento y de los acuerdos necesarios para superar las dificultades que nos agobian y han impedido el progreso en los últimos quince años; sueño con un gobierno respetuoso de las leyes, promotor del desarrollo en todas sus áreas; un gobierno que apueste por la iniciativa y el emprendimiento privado, en vez de implementar controles que castran la productividad y alejan las posibilidades de anotarnos en el ranking de las naciones emergentes en el mundo.

Tenemos derecho de soñar con un país de ciudadanos con criterio propio, capaces de defender sus derechos y cumplir con sus deberes; ciudadanos al servicio de su país y de sus familias, nunca borregos de seudolíderes que pisotean su dignidad humana; sueño con un país donde nuestros niños y jóvenes tengan la certeza de vivir dentro de una sociedad con orden y orgullosa de los valores que nos guíen por el camino del bien y que impidan la llegada de otros falsos profetas que se burlan de la buena fe de los venezolanos. Sueño con un país alegre, entusiasta y optimista en su porvenir; un país que aprenda de nuevo a sonreír y jamás tenga que maldecir la suerte que le ha tocado vivir. Sueño con una Venezuela donde todos hagamos falta y nadie se sienta marginado y excluido. Mientras viva seguiré soñando con una Venezuela grande y libre, a pesar que muchos me digan que soñar no cuesta nada.
                                                                             @EfrainRincon17

                                                             

jueves, 22 de agosto de 2013

No botemos el juego

No botemos el juego
Efraín Rincón Marroquín (@EfrainRincon17)
El mejor juego de los venezolanos está por jugarse. Nunca antes existieron mejores condiciones que ahora para terminar con esta pesadilla que nos ha secuestrado la esperanza en un mejor futuro, en un país con posibilidades de progreso para todos. Sin embargo, escuchamos voces agoreras que pronostican toda clase de maleficios para los venezolanos; voces que nos dicen que todo está perdido y que no tenemos salida a esta profunda crisis que vivimos. Yo pienso que ahora es cuando el juego empieza a favorecer las aspiraciones del equipo de la democracia, a pesar del ventajismo y los abusos que practica descaradamente el equipo de la mentira y la corrupción, incluyendo las complacencias del árbitro.
Durante catorce años, la mayoría de los venezolanos asistimos a un juego donde el adversario anotaba tantas carreras que, a pesar de los esfuerzos realizados en el campo, salíamos derrotados y moralmente abatidos. Este año el panorama empezó a cambiar. El líder de nuestro equipo, Henrique Capriles, no sólo logró nivelar el juego sino que lo ganó, a pesar que el árbitro desconoció la victoria. La asistencia masiva y entusiasta en el juego del 14 de abril permitió resultados extraordinarios; si no hubiésemos participado con esa fuerza, jamás nos hubiéramos enterado de las irregularidades del juego y nunca hubiéramos denunciado la ilegitimidad del falso ganador. Entonces, me pregunto: ¿después que empezamos a ganar el juego porque el adversario perdió el apoyo de un pueblo que está cansado de tanto engaño, incapacidad y corrupción, vamos a botar el juego porque no queremos participar? Eso no lo perdonaría la nueva fanaticada que está esperando que demos un paso firme en la búsqueda de un futuro que le permita vivir en paz, armonía y progreso.
Si no asistimos masivamente al juego del 8-D, no tengo dudas que vamos a perder, y con esa derrota anularemos la extraordinaria oportunidad de demostrarnos y demostrarle al mundo que los demócratas somos la verdadera mayoría en Venezuela. Que nadie dude: si votamos con la misma pasión y convicción que lo hicimos el 14 de abril, vamos a obtener una contundente victoria y, a partir de ese momento, escribiremos una nueva página en la historia de este maltratado país. Después de tantos esfuerzos y sacrificios; después de convencernos que este gobierno corrupto puede salir con los votos de los venezolanos, no es justo que vacilemos y empecemos a buscar pretextos y excusas para no ir a votar. No es tiempo para pensar en las diferencias pequeñas ni en los errores cometidos; es tiempo más bien de pensar que, a pesar de los inconvenientes, la Mesa de la Unidad ha realizado una encomiable labor para unir a los venezolanos en medio de la diversidad. Es tiempo de construir y participar para ganar; ya el momento de competir quedó atrás, ahora nos corresponde con justa razón ganar el juego de Venezuela. El juego que abrirá el camino para un mejor porvenir; demostremos una vez más la inteligencia de un pueblo que está decidido a seguir jugando en la seguridad que ésta vez le vamos a ganar a la mentira, al abuso y al ventajismo. Tú decides: ganamos por el bien de todos, o perdemos para profundizar y llorar sobres nuestras desgracias y la de nuestros hijos.

Publicado en Versión Final el 23 de Agosto de 2013

viernes, 2 de agosto de 2013

El Papa de los pobres y los jóvenes


El Papa de los pobres y los jóvenes

Efraín Rincón Marroquín (@EfrainRincon17)

Los que tuvimos el privilegio de formarnos con los Padres Jesuitas no debería sorprendernos la sencillez del papa Francisco, porque esa es una característica innata de la Compañía de Jesús. Una de sus primeras frases, al finalizar el cónclave que lo eligió como Vicario de Cristo, fue “¡Cómo me gustaría una iglesia pobre y para los pobres!” Ese ha sido su lema de vida, practicado a lo largo de su vida sacerdotal y corroborada con testimonios de humildad y caridad en su visita a Brasil, en ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ); allí dijo “no tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso: Jesucristo”. Ha querido Francisco seguir los pasos de pobreza y entrega a los más necesitados de San Francisco de Asís; ha vivido, como San Ignacio de Loyola, lejos del poder y los lujos para adentrarse a la vida de millones de seres humanos que son víctimas de injusticias de todo tipo. El desprendimiento y el servicio a Cristo viendo a los ojos del prójimo serán el rasgo distintivo de este papado y la base fundamental para el fortalecimiento de la Iglesia Universal.

Junto a la opción por los más pobres, el papa Francisco ha invitado a los jóvenes que lo acompañen a luchar por la justicia, por cuando son seres con suficiente sensibilidad para combatir ese flagelo que tan daño sigue haciendo a la humanidad. Les dijo a los jóvenes en Río de Janeiro: “…a menudo se sienten defraudados por los casos de corrupción, por las personas que, en lugar de buscar el bien común, persiguen sus propios intereses… nunca se desanimen, no pierdan la confianza, no dejen que la esperanza se apague”. A su llegada a Brasil, les dijo también “ustedes son el ventanal por donde entra el futuro en el mundo”. Pues bien, en sus breves días de pontificado, Francisco le ha dicho al mundo que sus más importantes aliados son los pobres y los jóvenes, en la búsqueda incesante de una iglesia renovada, una iglesia que salga a la calle para evitar transformarse en otra ONG. Una iglesia que pregone con fuerza y convicción la obra de amor y caridad que nos heredó Cristo por siempre.

No tengo dudas que el papa Francisco llegó en el momento más oportuno para la iglesia, ni antes ni después. Su actuación controversial y auténtica moverá algunos cimientos que necesitan cambios, para impregnar a la Iglesia de nuevos aires que le devuelvan la fe y la confianza a millones de católicos que hoy día lucen desorientados. Los que creemos en una Iglesia al servicio de la humanidad, debemos alegrarnos y bendecir al Espíritu Santo porque nos dio un pontífice acorde con los tiempos convulsos que vive el mundo; un papa que tendrá la voluntad suficiente para que la Iglesia de Cristo triunfe sobre “la comodidad y el aburguesamiento que paraliza el corazón de los hombres”.

Hagamos propias sus palabras y actuaciones, y oremos al Espíritu Santo para que lo colme de sabiduría y grandeza para que pueda materializar sus nobles propósitos por el bien de la Iglesia  y de todos los que creemos que Cristo es el camino, la verdad y la vida.