La verdad no tiene prisa
Efraín Rincón Marroquín (@EfrainRincon17)
Este gobierno nos obliga a vivir en la inmediatez, en
el corto plazo, en el día a día. Su estrategia está centrada en destruir la posibilidad
de soñar y planificar un futuro que nos permita vivir mejor. Con enemigos de la
patria inventados por el G2 cubano; con magnicidios que ya nadie cree por
burdos; con la mentira como estandarte; y, con el uso de la violencia para
atemorizarnos, pretenden silenciar una verdad que cada vez resulta más difícil
esconder.
La pesadilla ha sido larga y penosa. Existen razones
de sobra para anhelar que esto termine de una buena vez, pues, el daño es profundo
y difícil será la recuperación del país. Son tantos los problemas que nos
agobian, que la paciencia termina desvaneciéndose, con el agravante que perdamos
la fe y la esperanza pensando que no hay salida. Que de nuevo perdimos otra
oportunidad para salir de este atolladero. Esa actitud de conformismo y
resignación, sería el regalo perfecto que está esperando desde hace mucho
tiempo el oficialismo para continuar gobernando a través de la mentira y la
manipulación. Su plan es desmoralizar, desmotivar y desmovilizar a millones de
venezolanos que luchamos para que la verdad resplandezca con la fuerza del sol
maracaibero. El objetivo del gobierno se cumpliría, según las instrucciones de
los hermanos Castro, si nos cruzamos de brazos y observamos inconmovibles como
una minoría que gobierna ilegítimamente, sale victoriosa en su propósito de
convertir esta tierra de libertad, en una parcela de capataces que se roban las
riquezas del pueblo y dilapidan el futuro promisorio que todos nos merecemos.
No existen ejemplos en la historia donde la lucha
contra la mentira, la violencia y la barbarie se resuelva a corto plazo. A
Gandhi, a Mandela, a la unidad chilena, solo por mencionar casos del siglo XX,
les costó mucho la victoria democrática y, sin embargo, la valentía y la fe de sus
pueblos jamás se debilitaron, nunca se rindieron. Ese es el reto del pueblo
venezolano a partir de los resultados del 14-A, día en el que por fin vencimos
el miedo y muchos compatriotas que votaban por el oficialismo se atrevieron a
dar un paso al frente y votaron por la opción que representa el cambio. Ese día
demostramos contundentemente que estamos cansados de un gobierno que niega
nuestra esencia como nación libre amante de la paz y el progreso. El 14-A
empezó a dibujarse un nuevo amanecer para nuestra amada Venezuela; con la
fuerza de los votos pusimos a temblar a un régimen que se creía todopoderoso y
hoy lo cubre un manto de dudas que huele a ilegitimidad. Nunca antes el
oficialismo fue más débil y temeroso que en estos momentos.
Dice el refrán popular que el que se cansa pierde. No
nos está permitido rendirnos; jamás nos dobleguemos ni mucho menos perdamos la
fe que nos abrirá más temprano que tarde el camino ancho por el que podamos
transitar todos los venezolanos. Renovemos nuestro compromiso con Venezuela y
la libertad; vamos a reiterarle la confianza y el apoyo al líder nacional
Henrique Capriles, empeñado en librar esta lucha de la verdad contra la
mentira, porque si bien es cierto que la situación actual del país exige un
cambio de rumbo, no es menos cierto que la verdad debe alimentarse cada día con
fe, paciencia y esperanza porque definitivamente la verdad no tiene prisa,
llega en el momento más oportuno. Nunca olvidemos que el tiempo de Dios es
perfecto.
Publicado en Versión Final de Maracaibo el
10/5/2013
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