viernes, 10 de mayo de 2013


La verdad no tiene prisa
Efraín Rincón Marroquín (@EfrainRincon17)
Este gobierno nos obliga a vivir en la inmediatez, en el corto plazo, en el día a día. Su estrategia está centrada en destruir la posibilidad de soñar y planificar un futuro que nos permita vivir mejor. Con enemigos de la patria inventados por el G2 cubano; con magnicidios que ya nadie cree por burdos; con la mentira como estandarte; y, con el uso de la violencia para atemorizarnos, pretenden silenciar una verdad que cada vez resulta más difícil esconder.
La pesadilla ha sido larga y penosa. Existen razones de sobra para anhelar que esto termine de una buena vez, pues, el daño es profundo y difícil será la recuperación del país. Son tantos los problemas que nos agobian, que la paciencia termina desvaneciéndose, con el agravante que perdamos la fe y la esperanza pensando que no hay salida. Que de nuevo perdimos otra oportunidad para salir de este atolladero. Esa actitud de conformismo y resignación, sería el regalo perfecto que está esperando desde hace mucho tiempo el oficialismo para continuar gobernando a través de la mentira y la manipulación. Su plan es desmoralizar, desmotivar y desmovilizar a millones de venezolanos que luchamos para que la verdad resplandezca con la fuerza del sol maracaibero. El objetivo del gobierno se cumpliría, según las instrucciones de los hermanos Castro, si nos cruzamos de brazos y observamos inconmovibles como una minoría que gobierna ilegítimamente, sale victoriosa en su propósito de convertir esta tierra de libertad, en una parcela de capataces que se roban las riquezas del pueblo y dilapidan el futuro promisorio que todos nos merecemos.
No existen ejemplos en la historia donde la lucha contra la mentira, la violencia y la barbarie se resuelva a corto plazo. A Gandhi, a Mandela, a la unidad chilena, solo por mencionar casos del siglo XX, les costó mucho la victoria democrática  y, sin embargo, la valentía y la fe de sus pueblos jamás se debilitaron, nunca se rindieron. Ese es el reto del pueblo venezolano a partir de los resultados del 14-A, día en el que por fin vencimos el miedo y muchos compatriotas que votaban por el oficialismo se atrevieron a dar un paso al frente y votaron por la opción que representa el cambio. Ese día demostramos contundentemente que estamos cansados de un gobierno que niega nuestra esencia como nación libre amante de la paz y el progreso. El 14-A empezó a dibujarse un nuevo amanecer para nuestra amada Venezuela; con la fuerza de los votos pusimos a temblar a un régimen que se creía todopoderoso y hoy lo cubre un manto de dudas que huele a ilegitimidad. Nunca antes el oficialismo fue más débil y temeroso que en estos momentos.
Dice el refrán popular que el que se cansa pierde. No nos está permitido rendirnos; jamás nos dobleguemos ni mucho menos perdamos la fe que nos abrirá más temprano que tarde el camino ancho por el que podamos transitar todos los venezolanos. Renovemos nuestro compromiso con Venezuela y la libertad; vamos a reiterarle la confianza y el apoyo al líder nacional Henrique Capriles, empeñado en librar esta lucha de la verdad contra la mentira, porque si bien es cierto que la situación actual del país exige un cambio de rumbo, no es menos cierto que la verdad debe alimentarse cada día con fe, paciencia y esperanza porque definitivamente la verdad no tiene prisa, llega en el momento más oportuno. Nunca olvidemos que el tiempo de Dios es perfecto.                 
Publicado en Versión Final de Maracaibo el 10/5/2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario